Herramientas para preparar clases: 7 que de verdad te ahorran tiempo

Mejores Apps

Actualizado el 3 de septiembre de 2026 · 13 min de lectura

Preparar una clase no es una tarea: son cinco tareas distintas metidas en la misma tarde. Hay que planificar qué se va a dar, fabricar el material, pensar cómo evaluarlo, organizar el aula y, si sobra energía, avisar a las familias. Cada una de esas cosas se resuelve con una herramienta diferente, y ahí está el problema: la mayoría de listas que encuentras mezclan las cinco sin decirte cuál sirve para qué.

Esta lista está ordenada por trabajo, no por popularidad. Son siete herramientas, todas comprobadas una a una en septiembre de 2026 (varias de las que aparecen en artículos de hace tres años ya no existen o cambiaron de nombre; lo verás más abajo con un caso concreto). De cada una te decimos para qué es la mejor y, sobre todo, dónde falla, porque una herramienta sin pegas no existe.

Índice
  1. Aviso de transparencia, antes de que sigas leyendo
  2. 1. Canva: presentaciones, fichas y todo lo que acaba impreso
  3. 2. Genially: cuando quieres que el material se pueda tocar
  4. 3. Educaplay: actividades y juegos en español, sin salir del navegador
  5. 4. Wordwall: la misma actividad, en pantalla y en papel
  6. 5. ClassDojo: gestión del aula y comunicación con las familias
  7. 6. Additio App: evaluación, rúbricas y cuaderno del profesor
  8. 7. Khan Academy en español: el banco al que recurrir cuando no da tiempo
  9. 8. Prográmalo: solo para España, y es un proyecto propio
  10. Cómo elegir sin instalarte las ocho
  11. Lo que ninguna de estas herramientas te va a resolver
  12. En resumen

Aviso de transparencia, antes de que sigas leyendo

En el punto número ocho de este artículo aparece Prográmalo. No es una recomendación independiente: es un proyecto propio, de quien está detrás de esta web. Lo decimos aquí arriba y no en una nota al pie porque nos parece que es lo mínimo que mereces saber antes de invertir diez minutos en leer.

Y hay una segunda cosa que conviene decir cuanto antes: Prográmalo solo sirve si das clase en España. Está construido sobre el currículo español (la LOMLOE) y, si enseñas en México, Colombia, Argentina, Perú, Chile o cualquier otro país, no te va a servir de nada. Las otras siete herramientas de esta lista sí funcionan en cualquier sitio donde se dé clase en español. Si no das clase en España, salta ese apartado sin remordimientos: el resto del artículo sigue siendo para ti.

1. Canva: presentaciones, fichas y todo lo que acaba impreso

Canva es, con diferencia, la herramienta que más veces al día abre un docente que fabrica su propio material. Sirve para presentaciones, pero también para lo que nadie cuenta: fichas de trabajo, carteles para el aula, diplomas, horarios, portadas de unidad, infografías y material para imprimir. Todo con plantillas ya montadas, así que no partes de una hoja en blanco.

Lo mejor: tiene un programa educativo, Canva para Docentes, que da acceso gratuito a las funciones de pago al profesorado que acredita que lo es. La verificación no es automática: te piden una prueba (credencial docente, carné del centro, una carta de la dirección o un documento oficial equivalente). No es instantáneo, pero es real y es gratis.

Dónde falla: es tan cómodo que se come el tiempo. Es facilísimo pasar cuarenta minutos eligiendo tipografías para una ficha de diez ejercicios. Y sin la cuenta educativa verificada, buena parte de las plantillas más resultonas están detrás del plan de pago.

Úsala si… haces material visual con frecuencia y quieres que se note.

Web: canva.com/education/teachers · Tiene aplicación para Android y iOS.

Si el material que preparas necesita imágenes que no encuentras en ningún banco, échale un ojo a nuestra guía de IA para crear imágenes originales: se combina muy bien con Canva y te evita pelearte con los derechos de las fotos.

2. Genially: cuando quieres que el material se pueda tocar

Genially hace lo que Canva no: contenido interactivo. Presentaciones donde el alumno hace clic y pasan cosas, imágenes con puntos que se despliegan, escape rooms, cuestionarios, líneas del tiempo navegables, mapas con capas. Se comparte con un enlace y funciona en el navegador, sin instalar nada, lo cual importa mucho si tus alumnos entran desde equipos del centro o desde el celular.

Lo mejor: convertir una explicación pasiva en algo que el alumno recorre. Para contenidos que se repiten curso tras curso (las capas de la Tierra, las partes de la célula, un mapa histórico) compensa muchísimo hacerlo una vez bien.

Dónde falla: tiene curva de aprendizaje. Tu primer genially te va a llevar más de una hora, y hasta que no le coges el punto produces cosas más lentas de lo que producirías en diapositivas normales. Además, el plan gratuito deja tus creaciones públicas y con la marca de Genially; quitar eso es de pago.

Úsalo si… das contenidos que se repiten cada año y quieres invertir una vez para reutilizar muchas.

Web: genially.com/es

3. Educaplay: actividades y juegos en español, sin salir del navegador

Educaplay es un generador de actividades: eliges el tipo (crucigrama, sopa de letras, relacionar columnas, completar frases, test, dictado, ordenar palabras, memory, ruleta…), le metes tu contenido y te devuelve la actividad lista para jugar o para proyectar.

Lo mejor: está pensado en español desde el principio, no es una traducción a medias. Y tiene una biblioteca pública enorme: antes de crear tu sopa de letras de los ríos de tu país, busca si alguien ya la hizo. Ocho de cada diez veces, sí.

Dónde falla: los tipos de actividad son cerrados. Si lo que quieres hacer no encaja en ninguno de sus formatos, no hay forma de forzarlo. Y la versión gratuita tiene publicidad y un tope de actividades propias.

Úsalo si… necesitas repasar vocabulario, conceptos o definiciones y quieres que los diez últimos minutos de clase no sean un desastre.

Web: es.educaplay.com

4. Wordwall: la misma actividad, en pantalla y en papel

Wordwall se parece a Educaplay, pero tiene un truco que lo distingue y que justifica tenerlo aparte: escribes tu lista de contenidos una sola vez y la puedes ver como treinta actividades distintas. La misma lista de verbos irregulares te sirve de concurso, de ruleta, de emparejar, de laberinto… y además la puedes imprimir como ficha si ese día no hay proyector o se cayó el internet del centro.

Lo mejor: esa reutilización. Cambiar de formato es un clic, no volver a empezar. Para un profesor que da la misma materia en tres grupos y quiere variar, es oro.

Dónde falla: el plan gratuito limita bastante el número de actividades que puedes tener guardadas, y el editor está traducido de forma irregular (verás alguna etiqueta rara en español). No es grave, pero se nota.

Úsalo si… das la misma materia a varios grupos y quieres el mismo contenido en formatos distintos.

Web: wordwall.net/es

Un apunte sobre la caducidad de estas listas: si buscas artículos de hace unos años, casi todos recomiendan Quizizz. Sigue existiendo, pero cambió de nombre a Wayground: hoy quizizz.com te redirige a wayground.com. Es un buen recordatorio de por qué conviene comprobar los enlaces antes de fiarte de una lista.

5. ClassDojo: gestión del aula y comunicación con las familias

Esta no fabrica materiales: fabrica paz. ClassDojo es la herramienta con la que llevas el clima del aula (puntos por conductas que quieres reforzar), compartes fotos y avisos con las familias y respondes mensajes sin dar tu número de teléfono personal.

Lo mejor: es gratis para el profesorado, sin truco, y los mensajes se traducen automáticamente a más de 190 idiomas. En un aula con familias que no comparten tu idioma, eso deja de ser una función bonita y pasa a ser la diferencia entre comunicarte y no comunicarte.

Dónde falla: el sistema de puntos es discutible pedagógicamente y no todos los claustros lo quieren; si tu centro va de refuerzo positivo pero sin gamificar, esta parte te sobra. Y funciona mucho mejor en Primaria que con adolescentes, a los que el sistema de puntos les hace poca gracia.

Úsalo si… das clase en Infantil o Primaria y la comunicación con las familias se te está yendo por WhatsApp.

Web: classdojo.com · Tiene aplicación para Android y iOS.

6. Additio App: evaluación, rúbricas y cuaderno del profesor

Aquí entramos en la parte que menos gracia hace y más tiempo consume: poner notas y justificarlas. Additio es un cuaderno del profesor digital con rúbricas, control de asistencia, planificador de clases e informes. La gracia de las rúbricas es que dejas de inventarte la nota al final del trimestre: la nota sale de criterios que definiste antes.

Lo mejor: las rúbricas y los informes. Cuando una familia te pregunta por qué su hijo tiene un 6 y no un 7, tener la rúbrica delante cambia por completo esa conversación.

Dónde falla: es la herramienta más “de pago” de esta lista. La versión gratuita se queda corta enseguida y las funciones potentes están en los planes de profesorado o de centro. Además, montar bien las rúbricas la primera vez es un trabajo de verdad: no es abrir y usar.

Úsala si… evalúas por competencias o por criterios y estás llevando las notas en una hoja de cálculo que ya no controlas.

Web: additioapp.com · Tiene aplicación para Android y iOS.

7. Khan Academy en español: el banco al que recurrir cuando no da tiempo

Ninguna de las herramientas anteriores te da contenido: te dan la forma. Khan Academy sí te da contenido, gratis, sin publicidad y en español: vídeos y ejercicios de matemáticas, ciencias, economía y programación, organizados por nivel, con corrección automática.

Lo mejor: como refuerzo y como recuperación. Para el alumno que se perdió tres clases, mandarle una unidad de Khan es más eficaz que fotocopiarle los apuntes de un compañero. Y para ti es material ya hecho y ya revisado.

Dónde falla: los contenidos siguen la lógica de los planes de estudios estadounidenses, así que el orden y los nombres de los temas no siempre coinciden con tu programa. Hay que rebuscar un poco para encontrar exactamente la unidad que estás dando.

Úsala si… necesitas material de refuerzo y no vas a fabricarlo tú.

Web: es.khanacademy.org · Tiene aplicación para Android y iOS.

8. Prográmalo: solo para España, y es un proyecto propio

Repetimos el aviso de transparencia, porque toca aquí: Prográmalo es un proyecto propio de quien está detrás de esta web. No es una opinión independiente y no queremos que lo leas como si lo fuera.

Y repetimos la condición: esto solo tiene sentido si das clase en España. Prográmalo genera programaciones didácticas, situaciones de aprendizaje, programaciones de aula y horarios escolares ajustados a la LOMLOE, que es la ley educativa española. Si enseñas en cualquier otro país, esta herramienta no te sirve: tu currículo es otro, tu terminología es otra y los documentos que te piden son otros. No pierdas el tiempo con ella y quédate con las siete de arriba.

Dicho eso, para el docente español el problema que resuelve es muy concreto. En España, una parte enorme del trabajo invisible del profesorado es papeleo curricular: relacionar competencias específicas con criterios de evaluación y saberes básicos, redactar la justificación, la metodología, la atención a la diversidad, incorporar los principios DUA… Es un trabajo que no mejora ni una sola clase y que hay que entregar igual. Prográmalo genera ese documento a partir de tu asignatura y tu nivel, y lo exporta en PDF y Word para que lo termines de ajustar.

Dónde falla, además de lo del currículo español:

  • Lo gratuito lleva marca de agua. El plan gratis permite dos situaciones de aprendizaje al mes, pero los documentos salen con marca de agua encima. Sirve para ver si te gusta el resultado; no sirve para entregar nada. Para tener un documento realmente utilizable hay que pasar por caja.
  • Todo va por cupos, también pagando. El plan anual más completo incluye ocho programaciones didácticas al año y diez situaciones de aprendizaje al mes. Si eres jefe de departamento y te toca rehacer las programaciones de varias materias y varios niveles en septiembre, ese techo se toca antes de lo que crees. Conviene mirar los cupos del plan antes de suscribirse, no en mitad de la semana mala.
  • Es un generador de documentos, no un cuaderno del profesor. No te lleva las notas, no te lleva la asistencia y no habla con las familias. No sustituye a Additio ni a ClassDojo: se pone al lado.
  • Lo escribe una IA y lo firmas tú. El borrador sale muy completo, pero es un borrador. Hay que leerlo entero y ajustarlo a tu contexto real de aula antes de entregarlo. Nadie debería firmar un documento que no ha leído.
  • Es web, no hay aplicación de móvil. Se trabaja desde el navegador, en la computadora. Para lo que hace tiene sentido, pero conviene saberlo.

Web: programalo.es. Y si das clase en España pero lo que buscas es evaluar y no redactar documentos, Additio (el punto 6) también trabaja la evaluación adaptada a la LOMLOE: no somos la única opción y no vamos a fingir lo contrario.

Cómo elegir sin instalarte las ocho

Instalarte todo a la vez es la forma más rápida de no usar ninguna. Elige por el problema que más te duele hoy:

  • “Me como las tardes haciendo fichas y presentaciones” → Canva. Y si quieres que además se pueda tocar, Genially.
  • “Los últimos diez minutos de clase son un caos” → Educaplay o Wordwall. Empieza por la biblioteca pública, no crees nada el primer día.
  • “No me da la vida con los mensajes de las familias” → ClassDojo.
  • “Llego a la evaluación y no sé justificar las notas” → Additio.
  • “Tengo alumnos descolgados y no puedo hacerles material aparte” → Khan Academy.
  • “Doy clase en España y la programación didáctica me está comiendo” → Prográmalo (proyecto propio, ya lo sabes).

Un consejo que vale más que cualquier herramienta: prueba una sola durante dos semanas. Si a las dos semanas la sigues abriendo sin obligarte, se queda. Si no, bórrala sin pena y pasa a la siguiente.

Lo que ninguna de estas herramientas te va a resolver

Conviene decirlo para que nadie se lleve una decepción. Ninguna de las ocho decide qué merece la pena enseñar, ninguna conoce a tus alumnos y ninguna te va a decir que la actividad que preparaste no va a funcionar con el grupo de la última hora del viernes. Todas hacen lo mismo: te quitan minutos de trabajo mecánico. Lo que hagas con esos minutos ya es cosa tuya.

Y hay un enemigo que no está en esta lista y es el que más tiempo te roba: la dispersión. Sentarte a preparar una clase con el móvil al lado y quince pestañas abiertas convierte cuarenta minutos de trabajo en tres horas. Si te reconoces, nuestra selección de aplicaciones que te ayudan a concentrarte te va a hacer más por la tarde del domingo que cualquiera de las siete de arriba.

Y como casi todo lo que produces acaba siendo un PDF que hay que abrir en el equipo del aula (que suele ser lento y viejo), no está de más tener a mano un buen lector de PDF ligero y gratuito. Es una tontería hasta el día que la clase empieza cinco minutos tarde porque el visor tarda en abrir.

En resumen

Siete herramientas que sirven a cualquier docente que dé clase en español, cada una para un trabajo distinto: Canva y Genially para fabricar material, Educaplay y Wordwall para actividades, ClassDojo para el aula y las familias, Additio para evaluar y Khan Academy como banco de contenido. Y una octava, Prográmalo, que es un proyecto propio de esta casa y que solo tiene sentido para el profesorado de España que se pelea con la LOMLOE.

Todas se comprobaron en septiembre de 2026 y todas tienen algún punto flojo, incluida la nuestra. Una lista donde todo es perfecto no es una lista: es un anuncio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir